Sandra M. Julio
Me despierto oyendo el murmurar de tu nombre...
Es cuando se estira em mi pecho
La añoranza... emite colores.
Al inicio del día encuentro tu alma,
Dorando en mi corazón tu ausencia.
Con el pasar del tiempo mantengo recuerdos...
Distante... ni imaginas tanto amor.
Mi alma como un pájaro canta la dulce prisión
Expandiendo las asas del viento
La melodía de esa extasiante pasión.
Anochece...
La luna se escandaliza...
Las estrellas se ruborizan...
Delante de ese inolvidable amor.
Es cuando...
Me olvido en esa búsqueda por ti,
Despistado permaneces en mi corazón
Donde vives callado,
En un silencio inmaculado.
Perdido en una tierna oración.
Sandra
29/11/04
